¡Aquellos días de verano!


Esta ilustración, que cuelga sobre el cabecero de mi cama, la hice para probar la técnica de abocetar con el pincel de óleo, sobre el soporte final, que aquí es una tabla.

Me gusta el punto de luz sobre el horizonte del río, también la soltura del follaje sobre la orilla de enfrente y, en general, la soltura del abocetamiento en las figuras de los chicos.

Sin embargo, es cierto que para usar esta técnica hay que pintar mezclando la pintura con medium, una mezcla de barniz y esencia de trementina, y es un poco frustrante porque las calidades intermedias propias de la pintura, tales como veladuras, carnes, volúmenes, etc, comienzan a salir cuando usamos el aceite.

A pesar de todo, me gusta, la veo relajante y me recuerda aquellos días de verano que nunca volverán.

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