Aprender a dibujar como Leyendecker


Al hilo de la publicación de la biografía de este genial ilustrador, y como complemento de ella, estudiaremos en este artículo la técnica que usaba Joe Leyendecker para hacer sus ilustraciones, de una manera más detallada que como lo hicimos al referirnos a su vida y trabajo, lo que nos ayudará a aprender más del maestro único que fue.

En diciembre de 1950, tras este dibujo para la portada del Saturday Evening Post ,  J.C.  Leyendecker expuso su método básico de trabajo en una carta a un estudiante:

Mi primer paso es llenar un cuaderno de dibujo con una serie de pequeños bocetos de dos por tres pulgadas, manteniéndolos en una hoja para poder compararlos de un vistazo. Selecciono el que parece contar la historia más clara y tiene un diseño interesante. Lo aumento hasta el tamaño de la portada de la revista, añadiendo más detalles y colores, según sea necesario.
Ahora estoy listo para trabajar con el modelo. En primer lugar hago una serie de estudios a lápiz o carbón. Selecciono los más prometedores y en un lienzo de dibujo lo plasmo a todo color (de aceite, o agua) con un montón de detalles. Aquí hay que mantener  una mente abierta y estar alerta para captar cualquier movimiento o postura que pueda mejorar la idea original.
Ahora ya se puede despedir al  modelo, pero asegúrate de tener todo el material necesario en los estudios de las partes por separado  para elegir, porque tú estás ahora por tu cuenta y debes trabajar completando tus estudios. En este punto el lienzo  parece un rompecabezas, y eres tú quien debes montar y encajar en tu diseño al mismo tiempo, simplificándolo en lo posible mediante la eliminación de todas las partes superfluas. Todo esto se hace en papel de calco para volcarlo sobre la tela final. La pintura de acabado puede ser de cualquier tamaño a tu gusto, pero generalmente debe ser cerca de dos veces el tamaño de la reproducción. Con respecto a los pinceles, por regla general, empiezo a trabajar con un pincel redondo o plano y con una aguada fina, con aguarrás como medio. Mantengo así las sombras muy transparente, y según avanza el trabajo, aplico la pintura más espesa en las áreas iluminadas, añadiendo un poco de aceite de adormidera o aceite de linaza si es necesario, y utilizando un cepillo de cerdas plana para la pintura más espesa, pero manteniendo las sombras finas y vibrantes. Cuando el trabajo esta ya seco, aplico un retoque de barniz de secado rápido, ya sea con un cepillo o un atomizador.

A veces, debido a los precios prohibitivos que cobran los modelos, o por otros motivos, uno se ve obligado a utilizar la fotografía, pero debe tratar de evitarla si es posible”.

Bueno, pues ya vemos que ni era tan críptica su fórmula secreta de mediums para pintar con aspecto de pincel seco, ni era tan rígido a la hora de descartar el uso de la  fotografía.

Para practicar con los modelos de los bocetos que nos dejó Leyendecker, vamos a trabajar esta cabeza, repetidas tantas veces en los estudios de los dibujantes que no sé en esta ocasión de dónde la he sacado, aunque no es de mi mano, y lamento no poder ofrecer esta referencia:

Para empezar debemos partir de un esquema de cabeza en la misma postura:

A este esquema tan simple que podemos meterlo en una caja y que solo nos marca la perspectiva solemos llamarlo “Gizmo”

En una calavera humana, en la misma postura vamos a encontrar tres grandes áreas en las que debemos centrarnos: 1º.- Frente-ojos.    2º.- Pomulos y mandíbula superior.   3º.- Mandíbula inferior.  El cráneo y las orejas no suelen ser demasiado importantes, bien  porque están camuflados por el cabello o porque son muy parecidas siempre.

En las tres diferentes áreas de la cara, iremos trazando las lineas que marcan las expresiones de las facciones, teniendo presente las que convergen en la parte frontal hacia la barbilla y las que se dirigen hacia la parte trasera de la cabeza.

Enseguida veremos que las facciones concluyen en el área de trabajo previamente definida mostrando una expresión general que se parece a la que se busca.

Siempre trabajamos con lápiz y goma, borrando las lineas que nos sobran y reforzando poco a poco las definitivas.

Una vez que tenemos el dibujo encajado, aplicamos la primera aguada (con agua o aguarrás), manteniendo las sombras muy suaves, como nos decía Leyendecker.

Luego llega el momento de comenzar a usar los pinceles planos con pintura blanca, más seca, para los fondos y para los toques de luz.

En la forma actual de pintar siempre llenamos el lienzo de pintura de color de una vez, obteniendo un resultado que llamamos ‘pintura a lla prima”, en este estado la pintura casi no se ha mezclado por lo que los trazos son muy notables y aparecen pocas calidades de mezcla.

El final del estudio, realizado por el artista contiene trazos muy gruesos y pinceladas blancas muy sueltas que simulan un efecto cinético de sudor/lágrimas, cercano a la narrativa del cómic. Es evidente por ello que el autor no ha buscado un retrato exacto, sino un arquetipo en el que se demuestra más importante la expresión que la exactitud de las facciones.

Te animamos a practicar este proceso de dibujo, a partir de otros bocetos del mismo artista, tomando como referencia los resultados finales:

 


 

Y un último asunto: Si en tus prácticas de dibujo utilizas alguno de los modelos de Leyendecker que te proponemos y te quedan bien, enviánoslo escribiéndonos a juanmuro@gmail.com, te lo publicaremos en este blog y te contestaremos con nuestra crítica a tu obra.

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6 comentarios (+¿añadir los tuyos?)

  1. carmenpp
    Ene 09, 2011 @ 19:30:09

    Sin palabras, tiene una obra indescriptible! Es magnífico

  2. Susana
    Ene 13, 2011 @ 08:57:46

    estoy sin palabras… en estado de shock. Qué Maquina!!!

  3. giomar
    Abr 19, 2011 @ 16:19:24

    simplemente bueno y mejor

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