Jardines impresionistas


EDOUARD MANET "La casa en Reuil". 1882. Esta es la obra que figura en la portada de catalogo y carteles de la exposición. Toda una joya impresionista.

El Museo Thyssen-Bornemisza y la Fundación Caja Madrid organizan esta exposición desde el 16 de Noviembre de 2010 al 13 de Febrero de 2011.

¿Merece la pena ir a verla?:

Pues SÍ, ¡SIN DUDA!, esta es una de la exposiciones más atractivas que se pueden ver hoy en nuestro país, y no porque en ellas podamos encontrar una extensísima selección de obras impresionistas, que al final no son tantas las impresionistas que podremos ver, ni tan impresionistas como nos podemos imaginar por el título, pero ni tan siquiera se dedican tanto a los jardines puros y duros. ¿Entonces, qué es lo que atrae de esta exposición?:

En la exposición encontramos desde cuadros de floreros, como esta maravilla de Renoir, hasta jardines privados, públicos, huertos y huertas, así que bien podríamos llamarla ‘Verde, que te quiero verde’, o ‘pintura con olor a yerba’. Abarca desde pinturas previas al impresionismo hasta las vanguardias muy posteriores al postimpresionismo, por lo que es una amalgama de cuadros de difícil clasificación, hilados según un coherente discurso elaborado por la comisaria de la exposición Clare A.P. Willsdon, profesora de Historia del Arte en la Universidad de Glasgow, en el libro/catálogo de la exposición, sin el cual la observación de la exposición no pasará de ser una contemplación , éso sí, muy placentera.

Aunque el de los jardines es “un tema obvio y evidente” del impresionismo, hasta ahora no se había organizado ninguna exposición monográfica sobre este motivo. Así lo recordó el director artístico del Museo Thyssen-Bornemisza, Guillermo Solana, que estuvo acompañado durante la presentación por Michael Clarke, director de la National Gallery de Escocia, de Edimburgo, museo con el que se ha colaborado para organizar la muestra y en el que se mostró en verano una versión reducida de la misma.

Con 22 pinturas, de las 130 exhibidas en las sede del Museo Thyssen y en las salas de la Fundación Caja Madrid, la baronesa Thyssen es una de las más importantes prestadoras de la exposición y por ello Solana consideró que se trata de “un homenaje a la parte moderna de su colección privada”.

Una colección cuyo futuro sigue en manos de los abogados ya que el plazo de cesión gratuita durante once años por parte de la baronesa finalizará en febrero. Sin acuerdo por el momento, la baronesa ofrece un año más de cesión gratuita, mientras que el Ministerio de Cultura defiende el alquiler por dos años.

“Los abogados se van a reunir pronto, aunque por el momento parece que las negociaciones se llevan en los medios de comunicación”, señaló la baronesa Thyssen poco antes de recorrer la muestra, en cuya organización han sido claves unas pinturas que forman parte de una colección sobre la que Carmen Cervera dijo “no se va a modificar la propuesta”.

Esperemos que los españoles sepan apreciar en su verdadera magnitud este pequeño, coqueto y maravilloso museo Thissen-Bornemisza, no solo por la excelente colección privada de pintura que alberga, sin duda la mejor del mundo, sino por su impecable imagen, su puesta a punto, el trato exquisito que se ofrece y la elegancia de las muestras que exhibe, para que las negociaciones lleguen a buen puerto y a un resultado favorable a la permanencia de la colección en España.

Sin embargo, como desgraciadamente no nos pagan desde el Museo Thyssen-Bornemisza, y en aras de una crítica un tanto creíble, debemos destacar que hay cosas que no encontramos en esta muestra y que nunca deberían faltar en una exposición que ostente este nombre. La presencia de grnades pintores como Van Gogh se resume a la muestra que enseñamos aquí. Por más que los busqué solo encontré los nenúfares de Monet en el libro, y otras obras como el Almuerzo campestre de Manet, o el Baile en el Moulin de la Galette, de Renoir, tampoco pueden verse aquí. Si alguien busca girasoles o experiencias pictóricas campestres tan intensas como las de Cezanne o Gaugin, mejor que no vaya al Thyssen.

Existe sin embargo, a mi entender, un exceso de cuadros del puntillista Camile Pissarro. Bien es verdad que pocos cuadros de este pintor suponen pronto un exceso, pero en este caso se nos muestran casi todas las facetas por las que pasó en su evolución pictórica, algo para olvidar pronto. Un lienzo de detestable presencia, absolutamente fallido como obra pictórica y que debería ser descolgado de la exposición es El gran jardin, de Pierre Bonnard. Obras tan enormes, malas y feas desmerecen el conjunto conseguido.

La mayoría de los postimresionistas y las vanguardias del siglo XX se exponen en la sede de la Fundación Caja Madrid, que no visité, por lo que no puedo comentar, pero en general tienen tan buena pinta como lo visto en el Thyssen.

En resumen, la visita a la exposición no solo está justificada, sino que es una ocasión de oro para disfrutar de la presencia de algunas, pocas, de las grandes obras de pintura al aire libre de finales del XIX y principios de XX, en un bello palacio madrileño de exquisito gusto.

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7 comentarios (+¿añadir los tuyos?)

  1. Susana
    Ene 11, 2011 @ 08:49:52

    Qué bonito! con lo que me gusta “el jardin” y no me pilla nada nada cerca ir a ver la expo… Gracias por enseñarla aqui.

    • Juan Muro
      Ene 11, 2011 @ 09:19:57

      Ya me gustaría escanearla completa, los 120 cuadros expuestos, pero temo que me emplumen si lo hago, que los de la Ley Sinde están al loro de cualquier cosa que tenga derechos.

  2. Fina
    Ene 11, 2011 @ 18:24:06

    ¿Qué qué es lo que atrae de esta exposición? Pués el impresionismo mismo. Para los amantes de la pintura impresionista y para los que la luminosa fugacidad y la fuerza de los colores les anime el espíritu.

  3. Biblioabrazo
    Ene 14, 2011 @ 09:36:57

    La exposición es una belleza. Estar tan cerca del espíritu de estos artistas, algunos tan favoritos nuestros. Es emocionante.
    Sólo por este maravilloso paseo dentro del museo, merece un viajecito al Foro 😉

    Ana Nebreda

  4. Alicia
    Feb 05, 2011 @ 20:40:20

    Es una auténtica maravilla. Disfruté muchísimo. También pude ver la segunda parte expusta en CajaMadrid. Muy interesante, pero me emocionó mucho más la de Thyssen.

    Aproveché un viaje de trabajo a Madrid para verla. Increiblemente, casi ninguno de mis colegas madrileños había visto la exposición. En fin….

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