El dibujo para inspirarse


La lutte (La lucha)


Emile Friant

Era verano, claro, y en las afueras del pueblo los chicos habíamos hecho nuestro campamento particular entre los  tablones del aserradero. Por allí nunca había nadie. Bajo un enorme tilo dispusimos las tablas para nuestra cabaña, formando un teepe indio, pero en realidad los juegos se desarrollaban casi siempre más cerca del arroyo en el que nos bañábamos de continuo. Eran días felices los de aquel verano de 1889, despreocupados, vivíamos como animales, solo dedicados a establecer quién de nosotros mandaba en la pandilla y qué cosas debíamos hacer para pasarlo bien, así que no era de extrañar que surgieran luchas, no eran peleas sangrientas, aunque a alguien le saliera alguna vez sangre, sino más bien encuentros mitad broma mitad serios. En aquellos campamentos era raro que vinieran las chicas, no es que estuvieran prohibidos para ellas, que también tenían su sitio particular, es que eran secreto en general, ni los mayores ni nadie de fuera de la pandilla estaban autorizados a saber del emplazamiento de nuestro centro de reuniones, pero este secreto tardaba poco en extenderse. Seguro que muchos ‘de fuera’ sabían que nos bañábamos sin bañador, al menos la mayoría, aunque entre nosotros siempre los había vergonzosos que se presentaban bien vestidos, o que debían tener cuidado de volver a sus casas sin ensuciarse la ropa.

Y, ahora que lo pienso, allí no había fotógrafos, todo lo más aquel chico pelirrojo que siempre dibujaba, ¿cómo se llamaba?, Emile, sí, siempre con sus lápices y sus blocs, ¡qué bien dibujaba! ¿Ese no fue el que se hizo pintor siendo aún muy joven?, sí, creo que era el que se llevó la medalla en la exposición de Roma. No tiene muchos cuadros, pero son preciosos todos. Puedes verlos en el Museo de Nancy.

 

Autoretrato de Emile Friant

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4 comentarios (+¿añadir los tuyos?)

  1. Biblioabrazo
    Ene 20, 2011 @ 12:08:01

    Precioso.
    Me gusta mucho este apartado que tienes en el blog El dibujo para inspirarse. Es una bocanada de frescura y pensamiento. Muy chulo.

    Ana

  2. Cristina
    Ene 20, 2011 @ 14:21:22

    La ilustración me parece perfecta. Y el texto tan inspirador como el dibujo. Gracias!

  3. javier
    Ene 21, 2011 @ 21:32:28

    buenas noches
    el cuadro, rememora una infancia de lugares comunes. oportuna inspiraci´´on de su autor, que paraliza en el tiempo un instante de
    lo mejor de nosotros

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