El Cuarto Estado


El dibujo del Novecento

Giusseppe Pelliza da Volpedo


Ha pasado más de un siglo desde 1901, fecha que Giuseppe Pellizza fijó la conclusión de su obra ‘El Cuarto Estado’ la gran tela iniciada en el 1898, concluyéndose una década de apasionados estudios y de continuas reelaboraciones —en total nueve— sobre un tema inspirado en las problemáticas de la sociedad de la época. Pero antes del cuadro definitivo hizo varios interesantes estudios previos:

El pintor plasmó en su pintura la lucha por la reivindicación de los elementales derechos del pueblo y los trabajadores, un progreso lento pero inexorable de la clase trabajadora. El cuadro, así como aquellos que le precedieron, ”Embajadores del hambre” y la (Fiumana) ”Riada humana” y ”El camino de los trabajadores” que es el verdadero boceto del cuadro definitivo, fue concebido por Pellizza da Volpedo, trabajando sobre grandes cartones preparatorios de las figuras individuales y de los grupos, los cuales posaban como modelos de campesinos, para pintarlos más tarde al aire libre, llevando las gran tela (545×293) a la plaza Malaspina, donde su pintura  podía impregnarse de la calurosa luz estival.

“Il Quarto Stato che fu nella mia mente Fiumana prima, quindi Il cammino dei lavoratori, fu una delle mie primissime concezioni; fu il pensiero continuato di un decennio (1891-1901) e non riescii a concretarlo che dopo aver evoluto la mia arte con molto, moltissimo lavoro e con altrettanto pensiero”

“El cuarto estado” que estaba en mi mente era “Fiumana” primero,  y luego “El camino de los trabajadores” , que fue una de mis primeras concepciones, fue el pensamiento continuo de una década (1891-1901) y fui incapaz de concretarlo hasta que  mi arte evolucionó con mucho trabajo y meditación.

(carta a su amigo Mateo Olivero, de 28 de octubre 1904)

Veamos cuáles son estos trabajos previos a los que se refiere el artista:

 

 

Pellizza envió El Cuarto Poder en 1902, a la Cuadrienal de Turín, con un presagio de buenos augurios. En principio no pensaba en compradores privados, pero sí en que se tuviera en cuenta para las compras oficiales, la familia real o el ministerio, con la certeza de que, en forma y contenido, se merecía un domicilio social y público respetable: sería un triunfo del arte y las personas. En cambio, la pintura, cuyo tema generó una cierta vergüenza entre el pensamiento de los críticos de derechas y de los posibles compradores, se mantuvo sin vender y volvió sin premios al estudio de Volpedo, acompañado sólo por la estima de algunos amigos, como John Cena, quien le profetizó un éxito a plazo largo. La fuerza de la obra se ha consolidado a nivel popular, y también la compra en 1920 por el Ayuntamiento de Milán, por suscripción pública patrocinada por los asesores del área social, con el objetivo de exponerlo  en la Galería de Arte Moderno en el Castello Sforzesco. La calidad artística de la obra vuelven a  primer plano con la mejora de la comprensión e interpretación del tema, a partir de 1970 con la Exposición del Puntillismo italiano, que marcó el inicio de un proceso en el que la obra adquiere cada vez más prestigio con la exposición en Italia llamada “De Londres a Alejandría”, en Turín, Roma,  y en el extranjero (Londres, Washington, París).

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4 comentarios (+¿añadir los tuyos?)

  1. javier
    Feb 14, 2011 @ 21:04:50

    conocía el autor, y la obra, desconocía los previos
    gracias

    • Juan Muro
      Feb 14, 2011 @ 22:01:19

      Es muy interesante, a mi entender, observar el proceso de creación de esta imagen. La obra fue muy conocida desde que la utilizó Bertolucci para el cartel de su película “Novecento”

  2. Cristina
    Feb 15, 2011 @ 02:55:57

    Este post ha sido una magnífica clase visual… He vuelto a repasar las fotos de la elaboración del cuadro… He vuelto a evocar las imágenes de la peli…
    De las manifestaciones de los primeros tiempos de la democracia en que se usó de estandarte…
    Siempre me pareció este cuadro cuadro la viva imagen de la expresividad contenida
    Gracias maestro!

    • Juan Muro
      Feb 15, 2011 @ 08:27:48

      ¡Qué lujo encontrarse con personas que son capaces de saborear la tarea de elaboración de esta obra!. Cuando un pintor se pasa tres años dándole forma a una imagen es que de verdad hay algo que quiere contarnos y que antes nadie ha contado porque seguramente no se han vivido las situaciones de las que habla la idea. Giusseppe Pelliza Da Volpedo nos hizo amar al proletariado con este cuadro; nos dijo que hasta la pobreza de la clase trabajadora puede tener sus momentos de extrema belleza en los instantes de solidaridad.
      Esto enternece al más duro de los estalinistas.

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